viernes, 21 de marzo de 2014

La lengua española, una cuestión de Estado también en África: la Academia del dictador Obiang, el petróleo guineano y la geoestrategia española

Desde la década de 1990, el castellano ha sido  una elemento estratégico en la política cultural, lingüística, exterior y económica española por su potencial simbólico en la creación de imaginarios colectivos alrededor de la idea de hispanidad, por su centralidad en la competencia entre bloques geoidiomáticos potscoloniales, por su presencia en el codiciado mercado americano y por su relevancia a la hora de convertir a España en puente e interlocutor «natural» entre Latinoamérica y la Unión Europea (todas estas, cuestiones tratadas en diversos capítulos [1, 2, 3...] de El dardo en la Academia, en la obra de José del Valle y en el último libro de Juan Carlos Moreno).
Ahora, todo escrúpulo que pudiera quedar de las prácticas propias de ese periodo de instrumentalización de la lengua se deja en el camino cuando esos mismos intereses se centran en la única excolonia española en el continente africano donde el español es lengua oficial y de cuyo subsuelo ha emergido una suculenta bolsa de petróleo: Guinea Ecuatorial.
Dejamos que el lector entrenado de este blog lea los enlaces (o la selección que se le ofrece) sobre la evolución de la política de Estado española en Guinea Ecuatorial, encadene los hechos y colija de ello lo que considere:

1.  2001 Invitado por los reyes de España, el dictador Teodoro Obiang pronuncia la conferencia inaugural del II Congreso Internacional de la Lengua Española (Valladolid), organizado por el Instituto Cervantes y la RAE
«[...] quiero recordar aquí que la elección del día 12 de octubre, fiesta de la Hispanidad, como fecha de nuestra acceso a la Soberanía Nacional, no ha sido una mera casualidad. Pues marca la incorporación de Guinea Ecuatorial como miembro de la Comunidad Hispánica de Naciones. [...] Esta fe y convicción de Guinea Ecuatorial ha propiciado la introducción del español como una de las lenguas oficiales de la Organización de la Unidad Africana por la Cumbre de Jefes de Estado celebrada en Lusaka (Zambia) en julio de este año.
Sin renunciar a las necesidades de su integración en las realidades de su entorno geopolítico y cultural, estamos convencidos de que Guinea Ecuatorial está contribuyendo al logro del objetivo de que la lengua española adquiere un reconocimiento, una mayor implantación en los más altos foros internacionales y una más amplia incorporación y uso en las nuevas tecnologías de la comunicación en esta era de la mundialización y la globalización.
En la actualidad, Guinea Ecuatorial está desempeñando un papel importante en el continente africano, en especial, en el ámbito cultural, después del descubrimiento de petróleo en el año 1991.
[...]
Igualmente, Guinea Ecuatorial ha apostado por la creación en el país de una Academia para la Lengua española; el establecimiento de un programa que refuerce la difusión del español en los medios de comunicación social y el reforzamiento de los cursos de español para extranjeros ya establecidos por la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial.
Para estos proyectos y programas, esperamos contar con la colaboración de la Real Academia Española y de las Academias de la Lengua de todas las naciones iberoamericanas, y en especial, del Instituto Cervantes.
[...]
Al pronunciar nuestros mejores deseos de pleno éxito al Segundo Congreso Internacional de la Lengua española, formulamos los votos más ardientes para una efectiva incorporación de Guinea Ecuatorial en el seno de la Comunidad Hispánica de Naciones.»

2. Joaquín Mbomio Bacheng (periodista y escritor guineano): «Obiang, el rey de España»
«Abrazos efusivos en la Moncloa, reconocimientos tardíos en la Zarzuela, Obiang, nuevo monarca del crudo africano del golfo de Guinea, se ha convertido también con una producción petrolífera de más de 400.000 barriles diarios, en “el rey negro” de España. Adulado y adorado por la casta dirigente de la antigua metrópoli.
[...]
Virrey entre reyes, la estrella del nuevo magnate guineano empezó a brillar en España donde menos se esperaba. En el marco cultural. Con la complicidad del Rector de la Universidad Alcalá de Henares de Madrid, quien se desplaza a Guinea a otorgar doctoralmente a Obiang el máximo galardón de su institución castellana: doctor honoris causa, ¿honoris causa de qué? Nunca se sabrá. Coronado en Madrid por las letras españolas, el nuevo galardonado guineano será de nuevo invitado en la “Cumbre del Idioma”, celebrado en Valladolid en 2001. En esta ocasión el dictador guineano, junto al monarca español, aparece como el mejor baluarte de la hispanidad en África. Una cruel ironía, cuando se sabe que durante toda su legislación el actual mandatario guineano no ha escatimado esfuerzo alguno en combatir los valores y logros hispánicos en el territorio hispano parlante de África negra. La Radio África 2000 y el Centro Cultural Hispano-Guineano de Malabo (CCHG), dos de los proyectos más visibles de la presencia española en África negra, han sido también las dos principales víctimas expiatorias del odio que anida Obiang hacia su “Madre Patria” España. Su propio hermano, el general Armengol Ondo Nguema, no habla español, siempre se expresa en fang, obligando a sus interlocutores a hacer lo mismo. Se ignorará todos estos antecedentes de proyectos malogrados con la llegada del petróleo en Guinea y de “Stalin” (mote atribuido a Aznar por los guineanos por su amistad con el dictador guineano) en la Moncloa. Como en el Evangelio, España olvida el pasado tormentoso y recupera a su “hijo pródigo” Obiang, que regresa a casa con rebosantes bolsas de petróleo.
Después de la “Jura de Valladolid” en 2001, Obiang es de nuevo solicitado y auroleado en Madrid, en la primavera de 2002, por el presidente del Gobierno, José María Aznar. Esta vez el pretexto es la participación a la “cumbre de la Senectud”. Un tema casi burlesco para los guineanos cuya esperanza de vida sigue siendo de 45 años. Cuando Obiang llega a Madrid sus fuerzas de represión en Malabo, Bata y Mongomo se encuentran en plena acción represiva con detenciones masivas y arbitrarias, torturas y juicios sumarísimos contra los miembros de la oposición. Se acusa groseramente al antiguo presidente del parlamento, Felipe Ondo Obiang, y al ex ministro de Finanzas, Guillermo Nguema Ela, de intento de golpe de Estado contra Obiang. Al mismo tiempo se implica al secretario general de CPDS (Convergencia para la Democracia Social) Plácido Micó. Desde España, agasajado por las autoridades de Madrid, Obiang decapita a la oposición guineana. En el mismo momento, en Ginebra, a petición de Nigeria que preside el grupo africano, la Comisión de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en su 58º periodo de sesiones, decide suspender el mandato del relator de la ONU en Guinea, Gustavo Gallón. Días antes, Obiang, muy precavido, había firmado un contrato de gestión de hidrocarburos muy favorable al régimen de Abuja.Triunfante y victorioso como el Cid Campeador, Obiang regresa a Malabo. En Madrid ha dejado al gobierno español terminar de atar los cabos sueltos...de la oposición en el exilio. Desde la llegada del petróleo en Guinea, las autoridades españolas han cambiado radicalmente de actitud frente a la oposición guineana que denuncia los excesos de Obiang en Guinea. Para neutralizar la contestación en el exilio se ha utilizado varios mecanismos. Primero la división, mediante la rivalidad de sus líderes históricos más destacados, consiguiendo a veces la neutralización recíproca y aislamiento total. Con la nueva generación de opositores se ha utilizado otros métodos. Destacando el método de adopción y cooptación. En el primer caso, un partido de poder en España, como el PSOE, o como el PP “apadrina” su homólogo guineano, pero en realidad lo domestica y le orienta según los intereses inmediatos de la casta política española. En el segundo caso, sólo unas cuantas personalidades reciben el trato de “opositores” por las autoridades españolas, en la mayoría de los casos se trata de guineanos cooptados por su nula representatividad en el país y casi desconocidos en el espectro político guineano. Pero cuando se trata de líderes influyentes sin “padrinos” se les combate sin más ni más. Y si se encuentran en Guinea, se deja esta patata caliente al mismo Obiang, quien devuelve el puchero al fuego como ha sido el caso de las recientes detenciones y juicios arbitrarios. Otro mecanismo estrangulador de la oposición en España es el que consiste en dividir y separar los bubis de los fang.»


3. 2005, anuario del Instituto Cervantes El español en el mundo: Trinidad Morgades, «Breve apunte sobre el español en Guinea Ecuatorial»
«[...]
1. Panorama lingüístico de Guinea Ecuatorial
La población autóctona de Guinea Ecuatorial está formada por un grupo de pueblos bantúes. En el país se identifican, desde el punto de vista lingüístico y el etnográfico, lenguas y etnias con las siguientes denominaciones: fang, bubi, ndowe, bisio, baseke, benga y dos lenguas de raíces extra-africanas (fa d’ambo y el pidgin de Guinea Ecuatorial). Esta pluralidad de pueblos africanos, con sus respectivas lenguas bantúes, añadido a la presencia de lenguas europeas (español, francés, inglés) y de otras lenguas (latín, árabe, ruso, chino, coreano, hausa, yuruba, ibo, efik, ghanés, beninua, bamelike, ewondo), hacen que Guinea Ecuatorial sea un país multilingüe.
Esta enorme riqueza cultural y lingüística que caracteriza a Guinea Ecuatorial ha merecido la atención de programas de investigación y desarrollo de las lenguas autóctonas nacionales. [...]

2. Breve reflexión sobre la situación de la lengua española en Guinea Ecuatorial 
«Desde 1844 la lengua española había sido la lengua oficial en la administración y en todos los sectores de la educación en Guinea Ecuatorial. Durante los disturbios sociopolíticos que tuvieron lugar en la década de los setenta en el país, la lengua española, y por extensión determinados valores morales, sociales y educativos, sufrieron una tremenda agresión, motivada y justificada, entre otras razones, por la idea de la identidad y la autoestima de la cultura africana autóctona con la que se intoxicó el poder político. El español fue declarado lengua «importada» y se prohibió su uso, lo que llevó a que en todo el ámbito nacional se hablasen las lenguas nacionales (vernáculas) y, a nivel oficial, la lengua fang. Esta situación trajo consigo el empobrecimiento de la lengua española en toda la sociedad. Desde que se inició la recuperación política, cultural y económica de Guinea Ecuatorial en 1979, la lengua española ha padecido inevitablemente los estragos motivados por los años de conflicto sociopolítico. Como consecuencia de ello, se podría afirmar, hoy por hoy, que, lamentablemente, muchos de los nacidos a partir de la segunda mitad de la década de los sesenta tienen bastante dificultad para escribir correctamente en español.
Desde el 3 de agosto de 1979 se inició una época de recuperación cultural esperanzadora en todos sus aspectos. El español volvió a ser reconocido como lengua oficial del país en la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial (Carta de Akonibe), aprobada por referéndum en 1982. El español fue reconocido en ese momento como la primera lengua oficial de trabajo, enseñanza y cultura.
Recientemente, los esfuerzos llevados a cabo por la Cooperación Española Internacional se han visto reforzados por un programa de colaboración entre la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial y la Universidad de Alcalá de Henares. Gracias a esta iniciativa, y dado el enorme potencial que representa hoy en día el aprendizaje del español para lograr mayores oportunidades en el mundo laboral por el incremento del comercio y las transacciones económicas con Hispanoamérica, muchos estudiantes procedentes de otros países de África, como Nigeria, Camerún, Gabón y Sudáfrica, pueden venir a Guinea Ecuatorial para embarcarse en el aprendizaje de la lengua española, cumpliendo de este modo el sueño dorado de los lingüistas ecuatoguineanos de hacer que Guinea Ecuatorial sea el punto de encuentro ideal para la difusión de la lengua española por todo el continente africano

4. 2009: «Los primeros 'corresponsales' de la RAE en Guinea»
«La Real Academia Española ha nombrado, por primera vez en su historia, a cinco destacados guineanos académicos correspondientes de la RAE en Guinea Ecuatorial, un país en el que se habla español y hay "un gran interés" por este idioma. Estas cinco personas, según afirma el director de la Academia, Víctor García de la Concha, en declaraciones a Efe, "constituirán una célula de trabajo, como correspondientes, en estrecha colaboración con la RAE y con la Asociación de Academias de la Lengua Española".
Los cinco académicos son Julián Bibang Oyee, jefe del Departamento de Filología Hispánica en la Universidad Nacional de Guinea; Trinidad Morgades, vicerrectora de ese mismo centro universitario; Federico Edjoo Ovono, embajador de la República de Guinea en Francia; Agustín Nze Nfumu, embajador de su país en el Reino Unido, y Leandro Mbomio Nsue, uno de los artistas más importantes de Africa, conocido como "el Picasso negro". La tradición de nombrar académicos correspondientes es muy antigua y, de hecho, la RAE cuenta con más de 90 colaboradores de esta clase repartidos por diversas comunidades autónomas y por numerosos países extranjeros. [...] La idea de la Academia es que los miembros de esa "célula de trabajo" que se pondrá en marcha en Guinea Ecuatorial vayan viniendo a Madrid, a la sede de la RAE, para "conocer de cerca los proyectos académicos y empezar a colaborar", [...] añadió García de la Concha.»
 
5. 2011: «El español agoniza en Guinea Ecuatorial» 
«El profesor de la Universidad de Salamanca Justo Bolekia ha dado la señal de alarma: el idioma español está seriamente amenazado en el único país africano donde es lengua oficial, Guinea Ecuatorial. En lugar de convertirse en referente del hispanismo negroafricano, la desidia de las autoridades de este país está permitiendo que el español se pierda, amenazado por la creciente influencia de otras lenguas, como el francés y el portugués, y por el desinterés oficial.
[...] En este sentido, añade que “no existe una academia que vele por el correcto uso del español, cosa que sí hay en cualquier país iberoamericano. Hace poco se nombró a cinco académicos: el embajador en Reino Unido, ha escrito un libro en su vida, el embajador en Francia, no ha escrito un libro en su vida, una señora llamada Trinidad Morgades, ha escrito cinco páginas en su vida, un escultor que tampoco ha escrito un libro en su vida, y un profesor de español, Julián Vivan, que ha escrito ensayos y poesía, el único que ha escrito algo. Estos son los vigilantes del español que se habla en Guinea Ecuatorial. Así se va deteriorando una lengua”. Y mientras tanto, ¿qué hace España? “En todos los países donde Francia fue potencia colonial está el Instituto Francés, no para colonizar, sino para proteger el uso de la lengua. En Guinea Ecuatorial debería estar el Instituto Cervantes para velar por el correcto uso del español y así proyectarlo hacia el resto del África negra. Pero no está. Guinea Ecuatorial es un país huérfano dentro del mundo hispano, no porque se le haya impuesto, sino porque la misma Guinea Ecuatorial, siendo consciente de su complejo de inferioridad de cara a la lengua castellana, se ha automarginado de la hispanidad.»

6. 2011: «Agustín Nze [académico correspondiente de la RAE]: «En Guinea Ecuatorial el español es innegociable»
«[...]
¿Qué porcentaje de población habla español?
– El 90 % de la población. Tendríamos que excluir a las personas que ya tienen una cierta edad y que en su momento no aprendieron el idioma, pero prácticamente todo el mundo lo conoce y lo emplea. Gracias al avance de la alfabetización, el español es, de lejos, la lengua mayoritaria en Guinea Ecuatorial.
Ha mencionado que también el francés es idioma oficial. ¿Cuánta gente lo conoce y emplea?
– Guinea Ecuatorial se encuentra en una posición geográfica complicada. Somos el único país en todo el continente africano que tiene el español como idioma oficial, lo que a la fuerza nos condenaba a un aislamiento en el entorno geopolítico. Este hecho provocó que el Gobierno se viera obligado a adoptar el francés como idioma oficial con el objetivo de romper ese aislamiento natural e integrarnos con el resto de culturas próximas. Es suficiente con observar un mapa de la zona: al norte hacemos frontera con Camerún; al este y al sur con Gabón, y además con Congo y Chad, y todos son francófonos. Por ello, y en base a una estrategia geopolítica, Guinea no tuvo más remedio que adoptar también el francés. Sin embargo la población no lo conoce. En ocasiones se emplea, pero su utilización es mucho más débil, por no decir prácticamente inexistente. El Gobierno sólo lo utiliza cuando debe relacionarse con el resto de países del entorno y en la zona de las fronteras. Es un idioma de trabajo, pero no está implantado entre la población, la cual no tiene un especial interés por él.
[...]
La presencia española en Guinea Ecuatorial se inició en 1778 y desde ese año la implantación del idioma ha pasado por diversas fases. En 1968, año de la independencia, se redujo su aprendizaje, mientras que once años después se inició un proceso de recuperación. Determinadas fuentes informan de que a día de hoy, al contrario de lo que usted nos comentaba, el español no está completamente extendido. ¿Qué opina de ello? 
– La afirmación es relativa. Si bien es cierto que la gente vive en poblados y que emplean mayoritariamente sus lenguas propias, el sistema administrativo y educativo utiliza única y exclusivamente el español. Por supuesto, de 1969 a 1979 perdió terreno debido fundamentalmente al régimen político del momento, que prohibía utilizar el idioma, pero en la actualidad está completamente extendido.
[...]
Los países que fueron colonias en algún momento de su historia suelen mostrar un sentimiento negativo hacia la antigua potencia. ¿Existe esta característica en Guinea Ecuatorial?
– Son temas diferentes. Una cosa es la política, otra la herencia hispana. Lo que yo pueda sentir con respecto al ex colonizador no tiene absolutamente nada que ver con la asunción de mi hispanidad. El colonizador te impone unas ciertas normas, unas condiciones de vida y de trato ante las cuales mi persona puede rebelarse y sentirse decepcionada o frustrada, pero eso no tiene nada que ver con mi asunción de la hispanidad. Hoy en día el concepto de hispanidad no pertenece exclusivamente a España, sino que va más allá de los límites geográficos y de la realidad política del país. De hecho, la hispanidad es un concepto completamente diferente de lo que es España como entidad política y como sociedad. Por supuesto, en Guinea Ecuatorial tenemos nuestros más y nuestros menos con las autoridades española, pero nuestra hispanidad no la ponemos en juego.
¿Existe algún programa de promoción del español o cree que no hace falta porque ya está lo suficientemente extendido?
– Un idioma nunca se considera lo suficientemente expandido o arraigado en una sociedad. También en España sigue enseñándose español todos los días. La globalización en la que estamos inmersos se caracteriza por diferentes luchas hegemónicas y de poder, y el idioma no se libra de ello. Hace unos años fui invitado por el Instituto Cervantes y por la Academia de la Lengua a la cumbre que tuvo lugar en Cartagena de Indias (Colombia), y durante ese congreso planteé que si un idioma se descuida corre peligro. No creo que podamos dormirnos en los laureles con el español; en un entorno globalizado todas las realidades culturales intentan imponerse, y si no lo tenemos en cuenta el idioma puede verse perjudicado. Es el caso de América Latina, donde a causa de la influencia norteamericana mucha gente emplea una mezcla de inglés y español, o de la propia España, en conflicto permanente con reivindicaciones como las del catalán. El idioma español debería seguir luchando, no sólo por mantenerse sino también por expandirse, tanto en el contexto nacional como en el internacional. En Guinea Ecuatorial la política es la de fomentar la expansión y el arraigo del español.
¿Cree que existe peligro de desaparición de las lenguas étnicas?
– Sí. Se están tomando medidas para evitarlo, intentando potenciar su difusión, pero el hecho de que sean orales lo dificulta un poco. Tienen espacio en los medios de comunicación, se utilizan diariamente dentro de las etnias y además existen movimientos y estudiosos que están haciendo esfuerzos para mantenerlas vivas.»

7. 2011: «Bono anuncia un viaje a Guinea con visita a Obiang, el dictador al que la oposición boicoteó en 2006 en el Congreso»
«[...] Aunque el Gobierno viene tratando de suavizar la relación con el régimen ecuatoguineano, el Congreso mantiene su desencuentro con Obiang desde 2006, cuando todas las minorías se unieron para protestar por su visita a la Cámara baja y censurar al presidente José Luis Rodríguez Zapatero por recibirle en La Moncloa.»

8. 2013: «Rajoy envía por primera vez a Guinea Ecuatorial a un alto cargo de su Gobierno»
«[...] Todos los Gobiernos de la democracia lo han intentado y todos han salido escaldados. Ahora es el PP el que pretende estrechar relaciones con la única excolonia española del África subsahariana: Guinea Ecuatorial. El secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica, Jesús Gracia, se convertirá hoy en el primer alto cargo de Mariano Rajoy que visita Malabo. [...] Según ha podido saber EL PAÍS, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, mantuvo un breve encuentro con Obiang a finales de septiembre en Nueva York con motivo de la asistencia de ambos a la Asamblea General de la ONU. En ese encuentro, según las fuentes consultadas, Obiang mostró su deseo de visitar España, a donde no viaja desde 2006, aunque se formó como militar en la Academia de Zaragoza.
Aún falta mucho para que una visita de ese nivel pueda materializarse, pero el viaje de Jesús Gracia es un primer paso para recomponer relaciones. El distanciamiento del régimen de Malabo respecto a Francia —después de que la justicia gala incautase la flota de coches de lujo del hijo de Obiang y vicepresidente, Teodorín Nguema Obiang, acusado de saqueo de fondos públicos— brinda una oportunidad a España de entrar en el negocio petrolero. Siempre que esté dispuesta a mirar para otro lado en un país en el que, mientras la mayoría de la población vive en la pobreza, Teodorín ofrece una prima de cinco millones de euros a su selección por ganar el partido con España.»

9. 2014: «José Manuel Blecua anuncia la creación de una academia ecuatoguineana del español»
«El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, ha creado en su país una academia de la lengua española, según anunció en el Foro de la Nueva Comunicación el director de la Real Academia Española (RAE), José Manuel Blecua. Durante una conferencia que pronunció en la tribuna de Nueva Economía Forum, el responsable de la RAE se refirió a la creciente presencia del español en continentes como Asia y África, y dijo que podía anunciar en este foro la creación días atrás de la “academia ecuatoguineana de la lengua española”.
Aclaró que los miembros ‘correspondientes’ (antesala a su consideración formal de académicos) ya están nombrados, pero deben recibir el pertinente visto bueno de la RAE y de la Asociación de Academias de la Lengua Española. Las dos instituciones tienen que dar luz verde a que la nueva academia “no tolera intromisiones políticas”.
Según Blecua, lo de Guinea-Ecuatorial constituye “un problema político importante” y hay que moverse con “prudencia”, pero la RAE tiene interés en que haya una academia en la que el español tiene competencia con la presión de la “francofonía”. [...]»

10. 2014:  «El Instituto Cervantes y la UNED invitan en Bruselas al dictador Obiang»
«Alfombra roja española a Teodoro Obiang en la capital de la Unión Europea (UE). 
Las delegaciones del Instituto Cervantes y de la Universidad Española de Educación a Distancia (UNED) en Bruselas, dependientes del Ministerio de Educación y Cultura, han programado sendas conferencias en las que participará el dictador de Guinea Ecuatorial, a principios de abril. El jefe de Estado guineano aprovechará su asistencia a la IV cumbre entre la UE y África, que se celebrará en la capital comunitaria los días 2 y 3 del mes próximo, para estrechar lazos con el Gobierno español y con los representantes diplomáticos del resto de Estados miembros, a pesar de las rotundas críticas expresadas reiteradamente por varias instituciones europeas contra el régimen político del país africano.
Según confirmaron fuentes del Cervantes, el dictador de la antigua colonia española pronunciará una conferencia bajo el título El español en África en la sede de la institución en Bruselas, en un acto organizado e impulsado por la embajada de Guinea Ecuatorial ante la UE. También asistirá a un evento auspiciado por la UNED. Fuentes cercanas al organismo corroboran que la visita del presidente guineano se produce “por expreso deseo” del propio Obiang, al ser la UNED la única universidad extranjera con presencia en Malabo y Bata, las dos ciudades más importantes del país. El mandatario estudió en esa institución educativa.
Las conferencias de Obiang en instituciones españolas financiadas con fondos públicos se produce cuatro meses después de que la selección española de fútbol disputara un polémico partido amistoso en la capital guineana, Malabo. [...]
En aquella ocasión, las dudas sobre la decisión tomada por el Gobierno al permitir que se disputase el partido llegaron a la Eurocámara. [...]
Guinea Ecuatorial, país muy rico en recursos naturales (especialmente petróleo), vive bajo el férreo sistema presidencialista de Obiang desde 1979, a pesar de las sucesivas promesas de reformas democráticas que nunca se han sustanciado.»

11. 2014: «La Cámara de Comercio española en Bruselas se suma al agasajo a Obiang»
«[...] Fuentes cercanas a la Cámara de Comercio española en Bruselas —una institución privada centrada en desarrollar el comercio y las inversiones entre España, Bélgica y Luxemburgo— han confirmado a EL PAÍS que el coloquio tendrá lugar el próximo día 1 de abril a las 12.30, justo después de que el dictador africano imparta su conferencia El español el África en el Instituto Cervantes. Estas mismas fuentes atribuyen la visita de Obiang al “interés” que su presencia en la capital comunitaria ha despertado entre los empresarios españoles y europeos radicados en Benelux.
Durante el almuerzo-debate, el dirigente tendrá la oportunidad de charlar con los empresarios sobre cuestiones económicas “de relevancia” para ambas partes. “El presidente Obiang centrará su intervención en las oportunidades de negocio en Guinea Ecuatorial”, señalan. La aprobación de los conferenciantes que pasan por la Cámara de Comercio en Bruselas corresponde única y exclusivamente a su Consejo de Administración, en el que están representadas importantes compañías españolas de diversos sectores. La presidencia de honor del organismo recae sobre el embajador de España en Bélgica, Ignacio Matellanes, que puede participar en las deliberaciones con voz pero sin derecho a voto

12. 2014: «Críticas al Gobierno por la la invitación del Instituto Cervantes y la UNED al dictador Obiang»
«La presencia del dictador ecuatoguineano Teodoro Obiang en Bruselas, invitado por el Instituto Cervantes y la UNED a dar charlas sobre el 'Español en África' en la capital comunitaria, ha cosechado el rechazo de una gran parte del arco parlamentario y las críticas al ministro de Educación, José Ignacio Wert. Las críticas han llovido desde PSOE, CiU, ERC, IU, Amaiur, UPyD, entre otros.
El portavoz del PSOE en la Comisión Mixta para la Unión Europea, Juan Moscoso, considera "inexplicable" que el Gobierno español destine fondos para invitar al dictador a Bruselas a impartir conferencias mientras ha cortado la financiación, condenado a su "cierre", a las sedes que la Universidad de Educación a Distancia (UNED) tiene en Guinea.
En declaraciones en los pasillos de la Cámara Baja, Moscoso ha expresado su "estupor" por el hecho y ha pedido que no se destine dinero público para esto. Moscoso ha recordado que la UNED es la única universidad que enseña en castellano en el único país del continente africano donde se habla español y que hace dos años que el Gobierno "ha recortado su financiación a cero" forzándola a cerrar. 
En este contexto, el diputado socialista ha cargado contra el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, por ir "por todas partes haciendo gala de la 'Marca España' y a la vez permitir que se cursen invitaciones a Obiang que "no se justifican de ninguna manera". Moscoso ha exigido saber en qué condiciones se ha invitado al dictador ecuatoguineano y cuánto dinero público se va a dedicar para promocionar al presidente de un país que tiene una "inmensa riqueza" pero en el que "la mayoría de los ciudadanos viven en la más absoluta miseria y sin ningún tipo de derecho".
[...]
El portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Alfred Bosch, ha arremetido contra el ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, por utilizar "dinero público" para "invitar" a un "dictador" como el guineano a "dar lecciones de filología española" en Bruselas y ha avanzado que su formación va a presentar una iniciativa para intentar que esto no suceda. "Nos parece muy mal y condenamos que el Cervantes se gaste dinero público en invitar un dictador a dar lecciones de filología española", ha denunciado Bosch, quien se ha preguntado "qué dirían políticos y opinadores" si el Instituto Ramón Llull invitara a un personaje similar a dar una conferencia en la sede de la Generalitat en París sobre el catalán en África. Y es que el independentista catalán considera que hay una "norma universal" que prohíbe "invertir dinero público en invitar a dictadores a dar conferencias". "Eso es una línea roja", ha dicho Bosch.
También desde la coalición abertzale Amaiur se ha pedido explicaciones al Gobierno por "apoyar y promocionar" a Obiang. Su diputado Rafael Larreina considera "inaudito" que desde instituciones estatales y con fondos públicos, se financien actos de "propaganda" de "un dictador responsable de importantes y numerosas vulneraciones de derechos humanos" y que ha impulsado "operaciones de limpieza étnica". [...]
Desde UPyD, Rosa Díez considera "una vergüenza insostenible" que el Instituto Cervantes y la UNED hayan invitado al presidente ecuatoguineano, Teodoro Obiang, a dar conferencias en Bruselas sobre la lengua española a principios de abril, y ha exigido al Ministerio de Educación que rectifique y retire esa iniciativa. [...] Rosa Díez ha recordado que no es la primera vez que las relaciones con Obiang desatan una polémica política y ha recordado las críticas de hace cuatro meses cuando la Federación de Fútbol decidió organizar un partido amistoso en Malabo.»

13. 2014: «Oposición guineana dice que el español está "muriendo" en Guinea y lamenta invitación de UNED y Cervantes a Obiang»
«El secretario general del partido opositor guineano Convergencia para la Democracia Social (CPDS), Andrés Esono Ondo, ha lamentado que una institución como la UNED haya invitado al presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, a dar una conferencia sobre el español en Bruselas cuando este idioma "se está muriendo" en la antigua colonia española por falta de apoyo del régimen. "La cuestión es por qué invitan al presidente Obiang a dar una conferencia sobre la lengua española, teniendo en cuenta que es un presidente que no se caracteriza precisamente por promocionar la educación de su pueblo. Si no apoya el sistema educativo, no puede apoyar la lengua española", ha afirmado Esono Ondo, en una entrevista concedida a Europa Press.»

viernes, 28 de febrero de 2014

El castellano de la RAE, Books Ngram Viewer y los libros

Con todas sus limitaciones, el llamado «corpus de Google», Books Ngram Viewer, nos ofrece una base de datos más donde contrastar el uso del castellano estandarizado actual.
Un ejemplo: la RAE y la Asale proponen en el Diccionario panhispánico de dudas la forma yincana como adaptación gráfica de gymkhana, y dan como incorrectas las grafías gincana, gymkana y gimkana. 
En una búsqueda de las formas gincana (forma registrada por el Corpus del Español Actual de la RAE) y yincana (forma inexistente en el mencionado CREA), Ngram Viewer demuestra que no hay ni un caso de la forma académica en todos los textos en lengua castellana indizados por Google.



Evidentemente, a fuerza de dar pábulo a una adaptación sin tradición, la RAE puede perfectamente introducir en el uso la forma yincana, que ya se encuentra en su Corpus del Siglo XXI, aunque gincana siga siendo mayoritaria. Todo dependerá de la capacidad crítica de los usuarios a la hora de entender su propio papel en la extensión de un estándar. 

Por ello, amigos editores, os recordamos lo que dice el propio vicedirector de la RAE: no hay obligación alguna de seguir la norma académica, menos aún cuando nos parezca aberrante. Si nos comportamos como simples acatadores, podemos acabar publicando un texto lleno de palabros que no reconozca nadie y cuya pronunciación esté lejos de ser común entre los hablantes. 
Y extiéndase esta recomendación a ese apaño académico llamado monosílabos ortográficos, tan controvertidos entre los propios académicos que ni las enmiendas a la próxima edición del DRAE los reconocen.

Montse Alberte y Silvia Senz

Los tópicos del supremacismo lingüístico español, en preguntas y respuestas

jueves, 20 de febrero de 2014

Las guías de estilo editorial: historia, tipología, materializaciones y contenido

[Artículo actualizado y muy ampliado el 9/11/2011.] 
 

 

A fin de armonizar y optimizar la labor de todos los que intervienen en la elaboración, edición y producción de una publicación, las editoriales suelen valerse de guías internas de trabajo, llamadas genéricamente libros o guías de estilo, que pueden afectar a todas las publicaciones de la editorial, a una colección o a una publicación en concreto, particularmente singular y compleja.

El objetivo de esta compilación de indicaciones y normas es permitir a los integrantes del proceso de redacción y edición:

  • lograr la mayor eficacia en la labor de cada uno,

  • conseguir la máxima unidad de criterio posible entre todos y, con ello, cristalizar en todos los elementos de la publicación (texto, tipografía e ilustración) la imagen corporativa del medio,

  • y orientar su trabajo a las necesidades particulares de una determinada materia o colección, a las preferencias del editor, al tipo de producto impreso que comercializa y al tipo de lector al que se dirige. 

     

1. Tipos de guías de estilo

Tradicionalmente, se han acuñado los textos que compilan la normativa editorial (general o específica) con muy variados nombres: normas editoriales, prontuarios editoriales, cartillas tipográficas, códigos tipográficos, libros de estilo, manuales de estilo... Esta caótica terminología ha dio pie a propuestas de uniformación en la nomenclatura y de categorización tipológica, como la que realiza José Martínez de Sousa en su Manual de estilo de la lengua española (en la 1.ª ed.: Gijón, Trea, 2000, pp. 35-39), que propone una clasificación basada en:

  • su contenido (norma lingüística, norma tipográfica, norma ortotécnica, norma documental, deontología profesional, legislación, estilo redaccional, etc.);

  • su campo de conocimiento (ciencia, técnica, humanidades, etc.),

  • su ámbito de aplicación (público, interno; general, especializado, de administración, prensa, editoriales de libros, imprentas, comunidad científica, etc.);

  • su estilo normativo (sólo prescripción o combinación de contenido descriptivo y normativo).

Pese a que esta impecable taxonomización no tiene, en la práctica, correspondencia con los muy variopintos y confusos títulos que este tipo de guías suelen exhibir, merece, sin embargo, la pena ahondar en la caracterización realizada por Martínez de Sousa para poder navegar sin perder el rumbo por el cada vez más proceloso mar de obras de estilo editorial. 

Valgan, pues, estas orientaciones críticas para identificar sus materializaciones y aspectos más relevantes y bordear prudentemente el resto.

 

1.1. Los códigos tipográficos

 Los códigos tipográficos son publicaciones normativas, que recogen las reglas para la realización de un impreso, particularmente las de grafía tipográfica. Su contenido se limita a recoger el canon de escritura con tipos de imprenta (macro y microtipografía) de una lengua y de una tradición impresa.

Precedidos por la publicación en 1608 de la Orthotypographia del alemán Hyeronimus Hornschuch, desde el siglo XVIII proliferaron en Francia diversos manuales de tipografía de la mano de impresores y tipógrafos que publicaron sus tratados con la intención de difundir y fijar el arte de la imprenta y de mejorar la calidad textual y gráfica de los impresos. Pero no sería hasta la primera mitad del siglo XX cuando, en la misma Francia, se publicó una obra destinada a uniformar diversos aspectos de la escritura en francés con tipos de imprenta, que devendría de referencia común: el Code typographique – Choix de règles à l’usage des auteurs et des professionnels du livre, Fédération nationale du personnel d’encadrement des industries polygraphiques et de la communication (1.ª ed, 1926-17.a ed., 1993), considerado durante largo tiempo a en el país vecino como la biblia de los tipógrafos, y también de los correctores y de los escritores en lo relativo a grafía tipográfica. Su modernización en la obra de nueva planta Nouveau code typographique (1997) no consiguió mantener su crédito, sino todo lo contrario: permitió que obras superiores acabaran supliendo el papel referencial del viejo Code. Este fue el caso del Lexique des règles typographiques en usage à l’Imprimerie nationale (1971, 1.ª ed.), del tratado publicado en la suiza francófona Guide du typographe – Règles et grammaires typographiques à l’usage des auteurs, éditeurs, compositeurs et correcteurs de la langue française (1948, 1.ª ed.), y del quebequés  Le Ramat de la typographie (2002), de Aurel Ramat, cuyas discrepancias manifiestan el actual distanciamiento en los criterios tipográficos seguidos en el mundo francófono. 

 Pese a que la imprenta española bebe de la tradición tipográfica francesa, las normas de composición tipográfica y de ortotipografía han estado dispersas durante siglos en infinidad de fuentes. Aunque en la actualidad algunas de estas convenciones están recogidas por organismos normalizadores nacionales (como las normas UNE de la Asociación Española de Normalización, AENOR), que a su vez son reflejo de normas internacionales (las normas ISO), la mayoría siguen teniendo registro particular y muestran una preocupante tendencia a la innovación errática. 

Hasta ahora, lo más parecido a un código tipográfico de uso general que existe en el ámbito hispanohablante es el Diccionario de ortografía técnica, de José Martínez de Sousa (Madrid, Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 1987, reimpr. 1999), refundido en su Ortografía y ortotipografía del español actual (2.ª ed., Gijón, Trea, 2008; en revisión), parte de la cual se refleja también en su Manual de estilo de la lengua española (5.ª ed., Gijón, Trea, 2015). 

Para el catalán son referencias generales el Manuald’estil: la redacció i edició de textos, de Josep M. Mestres, Joan Costa, Mireia Oliva y Ricard Fité (1-4.ª eds. en Eumo Editorial; desde la 5.ª ed., 2019, disponible en línea) y la Ortotipografia: manual de l’autor, l’autoeditor i el dissenyador gràfic, de Solà y Pujol (Barcelona, Columna, 1995).

 

 

En México, Roberto Zavala Ruiz y Jorge de Buen muestran en sus obras la línea continuista de la tradición tipográfica hispánica, si bien es sabido que, particularmente, el mundo editorial de la América latina del norte y del centro del continente manifiestan una fuerte influencia de los usos ortotipográficos recogidos en los manuales de estilo anglosajones.

Con escasísimo acierto y poca concreción, la Real Academia Española ha querido también explorar en su últimas obras este campo de la escritura, que nunca le ha sido propio y para ahondar en el cual no reúne personal interno ni asesoría debidamente cualificados, como José Martínez de Sousa ha puesto reiteradamente en evidencia (cf. 1 y 2).   


1.2. Los libros de estilo

Aunque en algunos casos se comercialicen, los libros de estilo son prontuarios (obras de tipo normativo) para uso interno de una editorial, destinados al personal del medio. No suelen hacer explícito el nombre de sus autores (personal, por lo general, del propio medio editorial), puesto que reflejan de hecho el punto de vista de la empresa editora, no el de uno de sus miembros. Tienen un cariz normativo y un estilo expositivo y directivo, puesto que pretenden dar pautas claras y directas, y soluciones de urgencia al redactor periodístico.

 Aunque también existen libros de estilo institucionales, en el medio editorial los hay de dos tipos:

  • libros de estilo de publicaciones periódicas (muy usuales en prensa) 

  • y libros de estilo de publicaciones librarias.

     

1.2.1. Libros de estilo de publicaciones periódicas 

Los libros de estilo de prensa y revistas son prontuarios (obras de tipo normativo) de estilo periodístico para uso interno de una publicación periódica, nacidos en la prensa estadounidense en la primera mitad del siglo XX (1931, primera edición del libro de estilo del Daily News) con el fin de establecer cánones deontológicos y retóricos específicamente periodísticos, y soluciones unificadas a problemas de grafía.

 Aunque nacieron en los Estados Unidos, hoy se hallan extendidos por todo el mundo. Todo periódico que se precie tiene el suyo (o sigue, en líneas generales, uno establecido por otro periódico). En España, entre los libros de estilo periodísticos en castellano sobresalen el del grupo Vocento, el de La Voz de Galicia, el de El País, el de El Periódico, el de La Vanguardia y el de ABC. Lo tienen, asimismo, ciertas emisoras de radio y televisiones. La radio cuenta con el Manual de estilo de RNE; las agencias de prensa, con el excelente Manual de español urgente, y la televisión, con el Manual de estilo de TVE, entre otros.

A pesar de que, por el hecho de responder a necesidades y criterios privativos, los libros de estilo no presentan —justificadamente— unidad de criterio lingüístico, la regulación de la lengua española está presidida por una ideología homogeneizadora y autoritaria, que entiende esta divergencia como un comportamiento díscolo y «peligroso» para la unidad idiomático-espiritual de todos los países donde el castellano es lengua hegemónica. Por ello, como parte de una política de Estado en torno al castellano cuyo objeto fundamental es fijar una forma común del idioma y un imaginario igualmente común en torno a ella, desde España se impulsaron diversas iniciativas para uniformar los usos en los medios de comunicación a ambos lados del Atlántico: la creación de la Fundéu-BBVA (hoy, Fundéu-RAE), que opera también en algunos países latinoamericanos, y la firma de un convenio entre la RAE, la Fundéu-BBVA y muy diversas cabeceras de prensa y grupos de comunicación de España y América, por el cual las empresas mediáticas suscriptoras se comprometían a adoptar en sus respectivos libros de estilo las pautas establecidas en el Diccionario panhispánico de dudas (DPD2005), aun cuando no fueran adecuadas ni suficientes para atender a las necesidades de un medio masivo (v. tb. Silvia Senz, Jordi Minguell y Montserrat Alberte: «Las academias de la lengua española, organismos de planificación lingüística», en: Senz, Silvia/Alberte, Montserrat: El dardo en la Academia. Barcelona: Melusina, 2011, vol. 1, 371-550; esp. pp. 518-524). Habiendo quedado obsoleto el DPD2005, este acuerdo se limita hoy al seguimiento de las recomendaciones de la Fundéu, que más de una vez entra en conflicto con el uso lingüístico en cada país y con las necesidades específicas de cada medio, como ya vimos en esta entrada

Ahondando en este objetivo de ejercer control sobre la práctica escrita y homogeneizarla, la RAE publicó en el 2020 un Libro de estilo de la lengua española (según la norma panhispánica, cuya pretensión ya no es solo unificar los libros de estilo de los medios escritos existentes, sino también los audiovisuales y la escritura de los usuarios en los medios digitales y la pronunciación. Todos estos fines son evidentemente absurdos, porque, como hemos dicho:

  • van en contra los principios que guían los libros de estilo; 

  • teóricamente al menos, la RAE renunció hace años a dar norma ortológica (correcta pronunciación) dada la diversidad de hablas utilizadas en los medios e industria audiovisual), y además

  • los usos escritos en mensajes de textos, whatsapps (wasaps para la RAE), tuits, etc., son formas particulares, libres, espontáneas y muy contextuales y cambiantes de expresión verbal y gráfica, que no son fijables, homogeneizables, simplificables, ni regulables.

En el ámbito anglosajón, un entorno presidido por el liberalismo normativo, donde los modelos de referencia llegan a serlo en función de su excelencia y utilidad, existe una obra de consulta común de los medios por mérito propio —y no como resultado de una política lingüística de Estado con alcances económicos y geoestratégicos—, que sirve de modelo para la redacción de los libros de estilo particulares; se trata del The Oxford Dictionary for Writers and Editors (2.ª ed., Oxford, Oxford University Press, 2000), que cuenta con una nueva edición: New Oxford Dictionary for Writers and Editors: The Essential A-Z Guide to the Written Word (2005).

 

 

1.2.2. Los libros de estilo bibliológicos  

Los libros de estilo bibliológicos son textos normativos, editados por y para las editoriales de libros, que tienen su precedente histórico en los códigos tipográficos y las normas ortotipográficas recogidas en los libros sobre técnica tipográfica. Son por lo general obras breves, que atienden especialmente los problemas y dudas que se plantean en determinadas líneas editoriales, por sus características temáticas y procedimentales, y por el perfil del lector al que van destinadas. 

 Hay casi tantos libros de estilo editoriales como empresas editoriales, en no pocas ocasiones con discrepancias poco justificadas entre unos y otros, que responden más al capricho de sus redactores o del editor que a un criterio sólido, y que suponen un quebradero de cabeza al traductor (y el corrector) que trabaja para más de una editorial, por tener que memorizar cada una de esas divergencias gratuitas. 


1.3. Los manuales de estilo generales y especializados

Los manuales de estilo son obras de carácter descriptivo y explicativo, además de normativo, editadas para un público amplio, que recogen tanto el contenido de los códigos tipográficos como las normas para la redacción y edición de obras académicas o científicas.

En el mundo anglosajón son obras de común referencia en el ámbito de las humanidades el Copy-Editing: The Cambridge Handbook for Editors, Authors and Publishers (de Judith Butcher; 2006, 4.ª ed.), el The Oxford Guide to Style (de Horace Hart; 2002), el MLA Handbook for Writers of Research Papers (de Joseph Gibaldi y Phyllis Franklin; 2003, 6.ª ed.) y el The Chicago Manual of Style (2010, 16.ª ed.). En el ámbito de las ciencias sociales, el Publication Manual of the American Psychological Association (2020, 7.ª ed.); en el de las ciencias biomédicas, el Scientific Style and Format: The CBE Manual for Authors, Editors, and Publishers (2006, 7.ª ed.).

Para una visión exhaustiva de las entidades, colectivos de especialistas, autores y editores que elaboran los principales manuales de estilo anglosajones del campo de las ciencias, puede consultarse: Emilio Delgado-López-Cozar: «Normalizacióneditorial de las publicaciones científicas en soporte digital», en VV. AA.: Análisis de la difusión digital de los contenidos científicos en las Universidades Españolas con una propuesta de manual de buenas prácticas, Madrid, Fundación Residencia de Estudiantes, 2004, cap. 5, pp. 231-282, esp. 241-252.  

De este tipo de obras, en España sólo disponemos, en el campo de la medicina, del Manual para la redacción, traducción y publicación de textos médicos, de José Luis Puerta López-Cózar y Assumpta Mauri Mas (Barcelona: Masson, 1994) y del Manual de estilo de publicaciones biomédicas, de la revista Medicina Clínica (Madrid, Mosby/Doyma Libros, 1993), que ofrece, este último, de forma rigurosa y coherente, amplios criterios sobre el proceso de elaboración y publicación de artículos científicos, sobre aspectos lingüísticos relacionados con la expresión técnica y sobre convenciones tipográficas del texto científico-médico.

 

El único manual de estilo de tipo general, especialmente aplicable para las humanidades, que existe en España es el Manual de estilo de la lengua española(5.ª ed., Gijón, Trea, 2015), de José Martínez de Sousa, que es asimismo especialmente útil para el traductor, puesto que casi cada entrada de la parte enciclopédica incluye criterios de traducción, adaptación o transliteración. Para el catalán cumple esta misma función el ya citado Manual d'estil: la redacció i l'edició de textos, de Josep M. Mestres, Joan Costa, Mireia Oliva y Ricard Fité, que sirve además de referencia general para cualquier lengua por la vastedad y rigor con que recoge usos y normas de grafía científica y documental.

En el campo del lenguaje no discriminatorio y de las publicaciones inclusivas, existen dos excelentes manuales:

  1. El Manual de lenguaje administrativo no sexista, coordinado por Antonia M. Medina Guerra (Málaga, Asociación de Estudios Históricos Sobre la Mujer, Universidad de Málaga, 2002.  
  2. El manual de Lectura fácil: métodos de redacción y evaluación, de Óscar García Muñoz (Madrid, Real Patronato sobre Discapacidad, 2012.


2. Contenidos habituales de las guías de estilo

En cuanto a su contenido, en términos generales estas guías suelen:

  • recoger las características gráficas de una publicación,

  • compilar los aspectos del discurso que ocasionan mayor titubeo y más errores al autor, el traductor y a todos los eslabones de la cadena de edición, 
  • y ofrecer a todos ellos pautas redaccionales, tipográficas y metodológicas específicas.

Las guías de estilo van dirigidas a todos los integrantes de la cadena de edición. Este es su contenido exhaustivo relativo al texto, según el destinatario:

 

2.1. Normas que afectan especialmente a los redactores y autores

En medios de comunicación: fundamentos y objetivos de la labor periodística.

Criterios de deontología (conducta ética y socialmente responsable):

  • periodística,

  • científica;

  • documental (reconocimiento e identificación de la bibliografía consultada, e identificación y reproducción de las citas textuales).

Estándares propios de las disciplinas de que traten las obras que habitualmente publica una editorial.

Aspectos controvertidos de la disciplina sobre la que tratan las obras que habitualmente publica una editorial.

Instrucciones para la correcta presentación de los originales:

  • uso del programa de procesamiento de textos;

  • formateo de la página (tipo y cuerpo de letra, interlineado, medidas, márgenes y numeración);

  • identificación y presentación de las partes de la obra;

  • formato de presentación de los documentos;

  • organización del texto en partes;

  • tratamiento y disposición de los diversos tipos de texto (texto general, notas, pies de figuras, rotulados de figuras, recuadros de texto, citas intercaladas, remisiones internas, índices y cuadros);

  • sistema y grafía que debe utilizar para las citas textuales, para la manipulación de las citas, para la elaboración de la referencia bibliográfica y para la confección de bibliografías;

  • tratamiento y presentación de las imágenes;

  • grafía de signos y símbolos.

Estilo, tono y estructura de textos específicos:

  • destinados a una sección (si se trata de publicaciones periódicas),

  • destinados a una obra o colección determinadas (si se trata de publicaciones bibliológicas).

Normas de transcripción a la lengua de la publicación de diacríticos y signos especiales de otras lenguas con alfabeto latino (alemán, checo, danés, finlandés, húngaro, polaco, rumano, etc.).

Normas de transcripción a la lengua de la publicación de idiomas con alfabetos no latinos (árabe, búlgaro, griego, hebreo, serbio, ruso, etc.).

Normas de transcripción a la lengua de la publicación de idiomas con escrituras logográficas (chino y japonés principalmente).

Normas de adaptación a la lengua de la publicación de transcripciones (de lenguas en alfabeto no latino o con escritura logográfica) hechas para el inglés o el francés.

Normas de lenguaje no sexista.


2.2. Normas que afectan especialmente al editor de textos y a los correctores (de originales, o de estilo, y de pruebas, o tipográficos)

 Repertorio de obras y normas de referencia en la editorial.

Aspectos de la ley de Propiedad Intelectual relativos al derecho del autor a la integridad de su obra y al derecho a corregir pruebas.

Pautas generales para unificar criterios.

Normas de alfabetización.

Formación y grafía de abreviaciones (abreviaturas, siglas y acrónimos).

Empleo de mayúsculas y minúsculas.

Grafía de las citas textuales.

Sistema de cita bibliográfica.

Grafía de los lemas.

Grafía de los poemas.

Grafía de los diversos tipos de notas.

Grafía de los diversos tipos de índices.

Grafía de las bibliografías.

Grafía de las cronologías.

Mecanismos de las remisiones.

Grafía de las firmas.

Grafía de los folios explicativos.

Grafía de párrafos, apartados y subapartados.

Grafía y empleo de los símbolos.

Grafía y empleo de signos.

Empleo de los signos de puntuación en tipografía.

Grafía de las cifras y cantidades.

Normas de división y separación de palabras a final de línea en las pruebas tipográficas.

Normas de partición de títulos en las pruebas tipográficas.

Aplicación de las variantes de letra con valor diacrítico: cursiva, negrita, versalita, redonda y redonda entrecomillada.

Lista de errores morfosintácticos habituales (género, número, concordancia, valores verbales, uso de determinantes, uso de preposiciones, uso de formas verbales...).

Criterios unificados en cuestiones que pueden grafiarse y disponerse de más de una manera (con o sin acento; junto y separado; con dos grafías posibles [yerba/hierba]; con o sin inicial mayúscula, con cifra o con letra...).

Lista de palabras habitualmente mal empleadas (impropiedades, anglicismos, barbarismos, galicismos, etc.).

Lista de homófonos y parónimos.

Lista de siglas, acrónimos, abreviaturas y símbolos habituales.

Listas de antropónimos y topónimos dudosos o habituales.

Lista de gentilicios dudosos o poco habituales.

Signos de corrección de estilo y de corrección tipográfica.

Método de la corrección de estilo y de la corrección tipográfica.

Recursos en la red para el trabajo del editor de textos y del corrector. 


2.3. Normas que afectan especialmente a los traductores

Criterios generales para resolver problemas de transferencia cultural de difícil solución o para los que existen diversas opciones sobre las que el traductor no acaba de decidirse (p. ej., supresión de la referencia cultural, aclaración por medio de nota a pie del traductor o adaptación mediante equivalencia en la cultura de la lengua destino).

Criterios de traducción/transcripción/adaptación:

  • de abreviaturas;

  • de citas e inscripciones;

  • de siglas;

  • de locuciones latinas;

  • de nombres de acontecimientos históricos, guerras y batallas;

  • de antenombres y títulos de dignidad;

  • de títulos y grados académicos;

  • de rangos militares;

  • de antropónimos y de sobrenombres;

  • de nombres propios de religiosos (frailes y monjas), reyes, emperadores, príncipes, cardenales y papas;

  • de nombres de personajes de ficción;

  • de nombres de asambleas políticas;

  • de nombres de partidos políticos;

  • de nombres de asociaciones, entidades, establecimientos comerciales, instituciones, organismos, organizaciones y sociedades;

  • de nombres de modelos y marcas registrados;

  • de nombres de eventos: campeonatos, competiciones, ferias, exposiciones, salones, congresos, jornadas...;

  • de nombres de equipos deportivos;

  • de nombres de deportes y juegos;

  • de nombres de estilos y movimientos artísticos, políticos y culturales;

  • de nombres científicos de animales o plantas;

  • de nombres propios de animales;

  • de nombres propios de aviones, embarcaciones, satélites artificiales, trenes y zepelines;

  • de nombres propios de fenómenos naturales;

  • de nombres de fiestas, conmemoraciones y celebraciones;

  • de nombres de grupos musicales o teatrales;

  • de sistemas de notación musicales;

  • de nombres de premios o condecoraciones;

  • de nombres de órdenes y congregaciones religiosas y de sectas;

  • de topónimos geográficos (físicos y políticos) y de topónimos urbanos;

  • de títulos de conferencias, cursos, tratados y encíclicas;

  • de títulos de obras creadas, publicadas o no (artículos, danzas y ballets, diarios, discos, documentos en línea, esculturas, folletos, canciones, libros, obras teatrales, óperas, películas, pinturas, poesías, programas y series de televisión o radio, revistas, sinfonías y otras composiciones musicales clásicas, tebeos, vídeos, etc.);

  • de títulos de páginas electrónicas y sus partes;

  • de títulos de programas de investigación.

Normas de transcripción de nombres propios y topónimos de lenguas con alfabeto no latino.

Normas de transcripción de nombres propios y topónimos de lenguas con alfabeto latino.

Normas de transcripción a la lengua de la publicación de diacríticos y signos especiales de otras lenguas con alfabeto latino (alemán, checo, danés, finlandés, húngaro, polaco, rumano, etc.)

Normas de adaptación a la lengua de la publicación de transcripciones (de lenguas en alfabeto no latino o con escritura logográfica) hechas para el inglés o el francés.

Lista de extranjerismos ortográficos y ortotipográficos.

Lista de extranjerismos léxicos.

Lista de falsos amigos.

Sistemas de medidas no normalizados y equivalencias en el Sistema Internacional.

Instrucciones para la correcta presentación de los originales:

  • uso del programa de procesamiento de textos;

  • formateo de la página (tipo y cuerpo de letra, interlineado, medidas, márgenes y numeración);

  • identificación y presentación de las partes de la obra;

  • formato de presentación de los documentos;

  • transcripción y tratamiento en la traducción de los blancos del diseño de la obra original;

  • tratamiento y disposición en la traducción de los diversos tipos y estilos de texto (texto general, notas, pies de figuras, rotulados de figuras, recuadros de texto, citas intercaladas, remisiones internas, índices y cuadros).

Recursos en la red para el trabajo del traductor.

Silvia Senz